El PRO reafirmó el respaldo a una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri para 2027, distanciándose de las acusaciones que lo señalan como funcional al kirchnerismo. Esta postura surge en un contexto marcado por tensiones internas y diferencias con La Libertad Avanza, tras el histórico pacto que posibilitó el triunfo de Javier Milei en el balotaje de 2023.

La relación entre ambos espacios ha fluctuado, especialmente tras los comicios porteños donde el macrismo quedó relegado a un tercer puesto, reconfigurando los equilibrios políticos en la Ciudad. A pesar de un retroceso momentáneo y un alineamiento electoral con el oficialismo en las elecciones nacionales de octubre, el PRO volvió a distanciarse tras dichos y acciones del Gobierno consideradas poco respetuosas, como la destitución del jefe de Gabinete Guillermo Francos en una reunión en Olivos.

La defensa de Jorge Macri hacia Mauricio, luego de que Martín Menem calificara la candidatura del ex presidente como un «favor al kirchnerismo», refleja la intención del partido de marcar independencia. Dentro del PRO se percibe que el descontento social con el actual Gobierno no beneficiará automáticamente al kirchnerismo, lo que abre una ventana para fortalecer la posición de Macri como una opción competitiva. María Eugenia Vidal, una figura cercana a Macri, sostiene que el partido debe ser audaz para competir vigorosamente y recuperar terreno en la política nacional.

Desde inicios de este año, Macri ha expresado críticas frecuentes al Gobierno en distintos actos, buscando reposicionarse hacia una centralidad política que había perdido. Este distanciamiento se ha manifestado en múltiples discursos públicos y encuentros partidarios, con el objetivo de abrir una propuesta alternativa que recupere la base legislativa que el PRO perdió en la última coyuntura electoral.

En resumen, el PRO apuesta a consolidar una tercera vía para 2027, con Macri como referente principal. Esta estrategia pretende no solo recuperar presencia en Diputados y Senado, sino también ofrecer una opción clara frente a la polarización entre el oficialismo kirchnerista y los sectores libertarios, en un escenario político aún fragmentado.