Elisa Carrió volvió a provocar polémica al afirmar que la corrupción permea a todos los espacios políticos y apuntar directamente contra referentes del PRO, la Unión Cívica Radical y otros sectores. Su crítica más contundente se centró en el diputado Cristian Ritondo, a quien acusó de enriquecimiento ilícito y de no poder justificar un gran patrimonio inmobiliario, además de vincularlo con operadores judiciales y empresarios del juego.
Durante su entrevista en el programa de Mirtha Legrand, Carrió negó que la razón para no hablar con Ritondo fuera alguna diferencia personal, sino sus presuntas prácticas corruptas. También retrajo severamente al ex presidente Mauricio Macri, admitiendo que se equivocó al apoyarlo y cuestionando su supuesta ejemplaridad ética. La exlegisladora destacó críticas similares hacia otros dirigentes como Rogelio Frigerio, Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, y advirtió sobre la creciente influencia del negocio del juego en Argentina.
Carrió repasó además su trayectoria en la Unión Cívica Radical, espacio del que se alejó por discrepancias vinculadas con la corrupción, y recordó un diálogo con Raúl Alfonsín en el que le anticipó que no sería cómplice de las irregularidades dentro del partido. A pesar de mantenerse fuera de la política partidaria actualmente, afirmó que continúa comprometida con la vida pública y en defensa de la «mínima decencia» para el país.