Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y del Carlos Pellegrini iniciaron una toma de sus edificios, en protesta contra la falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La medida comenzó en la noche del martes y busca mantener la presión sobre el conflicto presupuestario que atraviesan las universidades nacionales.

La decisión surgió de asambleas estudiantiles realizadas fuera del horario escolar, con la intención de sostener la protesta durante varios días según se resuelva en nuevas reuniones. Mientras dure la ocupación, los alumnos permanecerán dentro de los colegios y organizarán espacios de debate y actividades vinculadas a la defensa de la educación pública.

La vicepresidenta del Centro de Estudiantes del Nacional de Buenos Aires explicó que la convocatoria surgió como una continuidad de la masiva movilización universitaria del mes pasado. Señaló que la medida podría levantarse pronto debido a elecciones internas del personal no docente, quienes solicitaron poder realizar sus votaciones sin interferencias.

El reclamo se centra en el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario, que el Congreso había aprobado con el objetivo de actualizar el presupuesto destinado a las universidades públicas. Esta normativa proponía un aumento de partidas para asegurar el funcionamiento, mejorar los salarios de docentes y no docentes, y establecer mecanismos de actualización en función de la inflación. Además, contenía fondos específicos para becas, investigación y extensión universitaria.

Ante la negativa del Ejecutivo a implementar la ley, distintos sectores del ámbito universitario denuncian que la falta de financiamiento impacta en la calidad educativa, las condiciones laborales y la infraestructura de las instituciones. Docentes, no docentes y estudiantes han llevado adelante marchas, clases públicas y reclamos frente a la Corte Suprema para exigir que se garantice la aplicación de esta normativa.