Evo Morales lanzó una fuerte acusación contra el gobierno argentino, afirmando que las aeronaves Hércules enviadas bajo el rótulo de “ayuda humanitaria” en realidad fueron utilizadas para transportar efectivos militares y material antidisturbios dentro de Bolivia. Según el exmandatario, estas maniobras no tienen relación con asistencia humanitaria sino con un apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en medio de la crisis social y política que atraviesa su país.

Morales explicó que esta operación fue confirmada por contactos en las fuerzas armadas y policiales bolivianas, quienes le informaron sobre la llegada reciente de dos aviones Hércules desde Argentina. Para él, esta acción resulta “muy grave” y comparable a lo ocurrido en 2019, cuando denunció que el gobierno de Mauricio Macri había enviado municiones presuntamente para apoyar un golpe de Estado en Bolivia.

El expresidente desmintió categóricamente la versión oficial argentina que sostiene que el envío era exclusivamente de alimentos y ayuda humanitaria. En cambio, afirmó que existe una coordinación entre gobiernos de derecha en la región para apoyar medidas represivas contra las protestas y movilizaciones sociales en Bolivia. Morales calificó la actual crisis como una “sublevación contra el modelo neoliberal y neocolonial” que gobierna en su país, señalando al ejecutivo de Javier Milei como interesado en ocultar el verdadero fin de este apoyo logístico.

Desde Argentina, el gobierno ratificó su respaldo a la institucionalidad boliviana y negó cualquier involucramiento en acciones represivas. Sin embargo, las declaraciones del expresidente boliviano reavivaron tensiones diplomáticas en un contexto ya marcado por bloqueos y enfrentamientos sociales en Bolivia.