La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni podría ampliarse debido a la reciente presentación de su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción. El fiscal Gerardo Pollicita estudia extender el período de análisis más allá del inicio de su función pública, luego de que la justificación presentada por Adorni haga referencia a ingresos y movimientos previos a su mandato.

Hasta ahora, la fiscalía había evaluado los movimientos financieros y bienes declarados desde que Adorni asumió su cargo. Sin embargo, al recibir nuevos datos—incluyendo la declaración pública de bienes de Adorni y su esposa Bettina Angeletti—se plantean nuevas medidas de prueba para profundizar la investigación. La información reservada que aún debe llegar será clave para el análisis de montos, origen y fechas de su patrimonio.

Este proceso cuenta con el apoyo de la DAFI, la Unidad especializada del Ministerio Público en investigaciones económicas y financieras, que colabora en la revisión detallada de la documentación presentada.

En la declaración presentada, Adorni informó un patrimonio aproximado de 945 millones de pesos para el año correspondiente, sustentado en inversiones en criptomonedas. Detalló cómo transformó 200.000 dólares de sus ahorros en bitcoins valorados en 500.000 dólares, además de informar deudas en moneda local y extranjera. Entre sus propiedades destacó una residencia valuada en más de 156 millones de pesos en un country y un departamento con cochera valorado en más de 255 millones de pesos.

Paralelamente, la causa contra Francisco Adorni, hermano del jefe de Gabinete, también avanza en la fiscalía. El fiscal Guillermo Marijuan solicitó la nueva declaración jurada del diputado bonaerense para incorporarla a la investigación por enriquecimiento ilícito. Se identificaron ajustes en la valuación de bienes, depósitos bancarios y la incorporación de una herencia millonaria, elementos que ahora forman parte del análisis judicial.

Además de esta causa, el juez Ariel Lijo investiga a Manuel Adorni en dos expedientes más: uno por su relación con Marcelo Grandío, periodista vinculado a medios estatales, y otro sobre supuestos vínculos comerciales entre la consultora de coaching ontológico de la esposa de Adorni y empresas contratistas del Estado. Estos casos tratan de determinar si existieron irregularidades en la gestión pública y contrataciones estatales vinculadas a sus redes personales.