Con la final de la Liga de Campeones entre PSG y Arsenal a pocos días, Francia preparó un operativo de seguridad sin precedentes al anunciar el despliegue de 22.000 policías y gendarmes en todo el país, de los cuales 8.000 estarán concentrados en París y sus alrededores. Esta medida busca prevenir incidentes durante y después del partido, especialmente en caso de que el club parisino resulte vencedor.

El año anterior, cuando el PSG ganó la final en Múnich, ya se había establecido una fuerte presencia policial con 5.400 agentes en la región parisina, aunque esto no evitó episodios de violencia en sitios emblemáticos como los Campos Elíseos y la zona del Parque de los Príncipes, donde se transmitió el encuentro para el público. Frente a esa experiencia, las autoridades franceses ajustaron sus estrategias, incluyendo la peatonalización del centro de París y un reforzamiento en los sistemas de contención para evitar desbordes.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, aseguró su determinación y ausencia de temores ante este operativo, subrayando el esfuerzo coordinado para gestionar posibles celebraciones. Además, confirmó que se mantienen negociaciones con el PSG para organizar la entrega del trofeo, contemplando llevar a cabo el acto en el Campo de Marte, frente a la Torre Eiffel, un lugar emblemático para estas celebraciones públicas.

Estas medidas responden al recuerdo de la noche de celebración del título anterior, que generó cientos de detenciones en París y alrededores debido a altercados y episodios de violencia. El despliegue policial promete un seguimiento exhaustivo para mantener el orden público y minimizar los incidentes durante la festividad, tanto dentro como fuera del estadio.