El tradicional Tedeum celebrado en la Catedral Metropolitana reunió al presidente Javier Milei con su gabinete en un día marcado por un mensaje claro que apuntó a la necesidad de diálogo y concilio en medio de la creciente polarización política en Argentina.

El arzobispo Jorge García Cuerva aprovechó la homilía para hacer un llamado directo a las autoridades presentes a generar un espacio de encuentro y reconciliación. Remarcó la ausencia de una clase dirigencial dispuesta a superar las diferencias y construir acuerdos que permitan afrontar los desafíos sociales del país, especialmente la crisis económica y el desempleo que afectan a gran parte de la población.

García Cuerva advirtió sobre el riesgo de un «desmembramiento social» si persiste la confrontación permanente en la vida pública y destacó la función de valores como el bien común y la amistad social para fortalecer el tejido social. Esta exhortación tuvo lugar ante la mirada del mandatario y sus colaboradores más cercanos, quienes luego se trasladaron al Cabildo para participar del fervor patriótico con la interpretación del Himno Nacional.

Al concluir la ceremonia religiosa, la agenda oficial continuó con una reunión de Gabinete en Casa Rosada, en un contexto de evidentes tensiones internas dentro del oficialismo. Las discrepancias entre sectores del espacio La Libertad Avanza y el entorno presidencial quedaron expuestas en los últimos días a través de declaraciones y estrategias contradictorias. Aunque no trascendieron detalles del encuentro, la convocatoria sirvió para proyectar una imagen de cohesión institucional en una fecha de fuerte simbolismo nacional.

La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la comitiva oficial puso en evidencia diferencias dentro del propio espacio gobernante, mientras que Milei manifestó su presencia en el acto central que conmemora la Revolución de Mayo, una celebración con profundo arraigo histórico y político para el país.