El rechazo de varios gobernadores aliados a la modificación de la Ley de Tierras obligó al oficialismo a eliminar del proyecto el capítulo referido a la extranjerización. La iniciativa, que buscaba flexibilizar las restricciones sobre la venta de terrenos a extranjeros, no logró reunir los votos necesarios y quedó descartada poco antes de la sesión en el Senado.
Mandatarios provinciales manifestaron públicamente su rechazo a la propuesta, resaltando el valor estratégico y patrimonial de las tierras nacionales. Desde distintos puntos del país, los gobernadores expresaron su compromiso con la defensa del territorio, argumentando la necesidad de preservar la soberanía y proteger recursos clave para futuras generaciones.
El gobernador de Misiones destacó la importancia de mantener la tierra fuera del alcance extranjero para proteger a su población y sus recursos estratégicos. En un mensaje difundido en redes sociales, enfatizó que no admitirán iniciativas que faciliten la extranjerización y reafirmó la postura de sus representantes en el Senado.
Por su parte, en Tucumán, otro de los gobernadores que marcó distancia fue Osvaldo Jaldo, quien anticipó que sus senadoras no apoyarían el proyecto. Jaldo resaltó el valor histórico y simbólico de la tierra argentina, recordando las luchas por la independencia y la construcción nacional, y cuestionó la idea de entregar legalmente esos territorios a intereses extranjeros.
Desde Neuquén, el mandatario local también expresó su rechazo frontal a la iniciativa y reafirmó el compromiso provincial de limitar la propiedad de tierras a argentinos. Aseguró que su espacio político impulsa leyes locales para garantizar que la tierra siga en manos nacionales y se negó a respaldar cualquier avance que posibilite la extranjerización a nivel nacional.