La presidenta de Nativa, Marina Fal, denunció que en el sistema asegurador argentino existen abogados que convierten la tragedia de sus víctimas en un negocio. Esta práctica, según explicó, genera un impacto negativo no solo económico, sino también social y judicial.

Fal detalló que estas redes organizadas operan incluso en momentos sensibles, como velatorios y entierros, donde buscan clientes para iniciar reclamaciones fraudulentas. Este fenómeno, comentó, está concentrado en ciertas zonas específicas, y causa que muchas aseguradoras deban invertir recursos significativos en litigios innecesarios.

Además, la empresaria subrayó que la judicialización frecuente en algunas jurisdicciones influye directamente en la operatividad y expansión de las compañías de seguros. Por ejemplo, mencionó que Nativa evita ingresar al Conurbano bonaerense debido a que el fraude se ha vuelto una práctica habitual allí.

En la entrevista, Fal remarcó la necesidad de mantener organismos reguladores como la Superintendencia de Seguros para supervisar y controlar el sector, evitando que el fraude y la litigiosidad se profundicen aún más. Destacó que un control estatal sólido es fundamental para garantizar el correcto funcionamiento del sistema asegurador.

Durante el diálogo, también repasó la historia de Nativa, sus orígenes en Olavarría y cómo la empresa logró recuperar su posición en un contexto complejo. Finalmente, planteó los retos que afronta el sector en la actualidad, entre ellos, la lucha contra el fraude y la litigiosidad desmedida que amenazan su sustentabilidad.