El sistema de salud que funciona a través del PAMI en Formosa enfrenta una crisis que compromete la continuidad y calidad de atención para los afiliados. Médicos de cabecera denuncian que sus honorarios se redujeron en más de la mitad, lo que dificulta cubrir gastos básicos como alquiler, servicios y sueldos del personal administrativo de sus consultorios.
El Dr. Rubén Acosta, quien representa a los profesionales en la provincia, explicó que el actual esquema de pagos asigna montos fijos muy bajos, sin importar la cantidad de consultas que atiendan. En concreto, perciben un monto mensual que apenas cubre una mínima parte de los costos operativos, generando un fuerte desbalance económico para los médicos.
Además de la reducción de honorarios, los profesionales deben afrontar un aumento significativo en las tareas administrativas, que antes realizaban otros empleados del PAMI. Esto implica más tiempo dedicado a la gestión burocrática, restando horas a la atención clínica. La combinación de ambas problemáticas pone en riesgo la atención de pacientes, muchos de ellos con enfermedades crónicas que requieren especial seguimiento.
A diferencia de otras provincias, en Formosa no se han llevado a cabo medidas de fuerza por el momento, debido a la falta de convocatoria del gremio local. Sin embargo, los médicos permanecen en alerta y organizándose para posibles acciones futuras si no se encuentran respuestas satisfactorias a sus reclamos.
Desde la perspectiva del Dr. Acosta, la subvaloración del trabajo médico se refleja en los montos asignados, al considerar que la labor con los afiliados es continua y compleja, y no puede reducirse a una tarifa mínima independiente de la cantidad de consultas o atenciones realizadas.
El reclamo de los profesionales de PAMI en Formosa pone sobre la mesa la necesidad de revisar las políticas de financiamiento y la distribución de responsabilidades administrativas para asegurar una atención adecuada a los jubilados y pensionados. Esto es fundamental para evitar un colapso del sistema en el corto plazo y preservar la salud de un grupo vulnerable de la población.