El presidente Javier Milei ratificó la continuidad de la política de apretón monetario para enfrentar la inflación, sin admitir cambios en la estrategia económica oficial. Durante una charla en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), insistió en que la lucha contra la inflación es un objetivo que encabezará hasta alcanzarse su derrota definitiva.
Milei describió el contexto económico como afectado por “dos shocks muy negativos”, aunque mencionó que los datos recientes comienzan a evidenciar signos de recuperación. A partir de esta situación, utilizó una metáfora: imaginó la llegada de un “marciano” que analiza el Boletín Oficial y concluye que el país está en camino hacia la reconstrucción y el crecimiento.
El mandatario cuestionó a los medios críticos, alegando que sus diagnósticos negativos sobre la economía coinciden con “una abstinencia de pauta”, vínculo que, según él, alimenta una visión distorsionada. En contraste, Milei resaltó que los indicadores económicos oficiales revelan un panorama más optimista.
En materia monetaria, puntualizó que el endurecimiento comenzó a mostrar resultados efectivos a mediados de 2024, cuando lograron frenar la emisión de dinero, apoyados en factores internos que funcionaron a nivel macroeconómico. Confirmó que esa política se mantendrá como uno de los ejes del gobierno, pues además de reducir la inflación, tiene un impacto sobre las tasas de interés.
Respecto al mercado cambiario, afirmó que la Argentina avanza hacia mayor libertad, con una desregulación casi total del cepo, del orden del 95%. En ese contexto, informó que si no se hubieran comprado los 8.500 millones de dólares durante el año, el tipo de cambio estaría en valores mucho más elevados. Destacó que el dólar permanece lejos de las bandas de control y resaltó que el Banco Central acumula reservas mediante procesos de esterilización para evitar que ese dinero se traduzca en aumentos de precios.