Una protesta de alcance federal tendrá lugar este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires para exigir la defensa del sistema de salud pública. La movilización partirá desde la sede del Ministerio de Salud, ubicada en la avenida 9 de Julio y Moreno, hacia Plaza de Mayo, donde se realizará un acto central. La convocatoria fue realizada por el Foro por el Derecho a la Salud, un espacio integrado por organizaciones sociales, sindicatos y trabajadores del sector.
Los manifestantes buscan visibilizar el impacto negativo que atribuyen a recortes presupuestarios y a la suspensión de diversas prestaciones sanitarias. Según los organizadores, la política de ajuste económico demandada por el gobierno de Javier Milei incluye una reducción significativa en los fondos destinados a salud pública, lo que pone en riesgo la atención y el acceso a derechos fundamentales para cerca de un millón de familias.
Entre los principales reclamos se encuentran la interrupción del programa Remediar, responsable de distribuir medicamentos gratuitos en centros de atención primaria, la disminución de recursos en el PAMI, y problemas para acceder a vacunas, tratamientos de alta complejidad y políticas de salud mental. Además, la movilización contará con réplicas en otras ciudades del país, evidenciando un descontento generalizado en el sector sanitario.
Para garantizar el orden durante la marcha, el Ministerio de Seguridad Nacional y la Policía de la Ciudad desplegarán un operativo especial que enfocará sus esfuerzos en zonas sensibles, como la Casa Rosada y el edificio ministerial. Las autoridades buscan así garantizar el normal desarrollo del tránsito y evitar altercados.
Por su parte, desde la cartera de Salud, encabezada por Mario Lugones, rechazaron los argumentos de los convocantes, atribuyendo la protesta a motivos políticos e insistiendo en que el financiamiento de los programas sanitarios se mantiene vigente. Además, destacaron iniciativas orientadas a mejorar la eficiencia y ampliar la cobertura en determinadas áreas.
El Gobierno además cuestionó la participación de dirigentes políticos y sindicales en la convocatoria, señalándolos como impulsores detrás de la movilización. Esta manifestación se suma a una serie de protestas recientes en ámbitos públicos y universitarios, que reflejan la tensión creciente entre distintos sectores sociales y el Ejecutivo sobre el rumbo de las políticas económicas y de salud.