Un grupo de legisladores de Mendoza y San Juan propuso en el Congreso una reforma del régimen de impuestos internos dirigida a las bebidas analcohólicas. La iniciativa plantea que la carga tributaria varíe según la cantidad de azúcar añadida, incentivando una reducción impositiva para las empresas que sustituyan edulcorantes artificiales por jugos naturales o mosto concentrado.
El proyecto establece un esquema escalonado donde las bebidas con menor contenido de azúcar pagarían impuestos más bajos, fomentando así la producción de alternativas más saludables y naturales. Además, contempla un beneficio fiscal significativo para aquellas bebidas que contengan al menos un 10% de jugos naturales, con una reducción del 60% en las alícuotas de impuestos internos para las compañías que cumplan este requisito.
Esta medida no solo apunta a promover la salud pública a través del consumo de productos con menores azúcares refinados, sino que también busca reactivar las economías regionales argentinas vinculadas a la producción primaria de uvas, manzanas, peras, cítricos y limón. Las zonas de Mendoza, San Juan, Río Negro, Neuquén, el litoral y Tucumán se perfilarían como los principales beneficiados al aumentar la demanda de insumos frutícolas.
Martín Materia, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto (CAFEM), explicó que la propuesta está basada en normas similares que ya operan en países de Europa y América Latina, donde esta política tributaria ha demostrado incentivar la utilización de jugos naturales en las bebidas. Destacó que el sistema gravaría las bebidas según su contenido de azúcar, favoreciendo aquellas con menor carga glucémica.
Este esquema pretende incentivar a las empresas embotelladoras a modificar sus cadenas de valor aumentando el uso de insumos regionales, lo que generaría un impacto positivo en el sector vitivinícola y frutícola nacional y contribuiría a fortalecer la industria local.