Quilmes puso en marcha un plan integral para mejorar la recolección y el manejo de desechos en todo el distrito. La iniciativa consiste en asignar a cada zona una jornada fija semanal en la que se realizan simultáneamente tareas de poda correctiva, recolección de residuos voluminosos, verdes y reciclables. La intención es simplificar el proceso para los vecinos, que podrán disponer en un solo día de todos estos materiales, evitando la dispersión de diferentes servicios en distintos momentos.
El programa centraliza tres líneas de acción que antes funcionaban de manera separada: la gestión de residuos voluminosos, los residuos verdes y la poda correctiva. Durante el resto de la semana, permanece el servicio habitual de recolección de residuos sólidos urbanos y la basura domiciliaria. Se busca así una mayor eficiencia en la prestación de servicios y un impacto ambiental más positivo.
Las tareas de recolección se organizan en zonas y cuadrantes, con siete equipos de trabajo activos de lunes a sábado, cubriendo turnos desde la madrugada hasta la noche. Esta estructura territorial garantiza presencia constante del Estado en el territorio y facilita la articulación con programas ambientales que transforman residuos verdes en recursos reutilizables para la ciudad.
La intendenta interina del municipio destacó la importancia de la continuidad de esta política pública iniciada bajo la gestión anterior, resaltando el compromiso del Estado y de la comunidad para mantener los barrios más limpios y organizados. Por su parte, el secretario de Ambiente remarcó que esta unificación de programas busca no solo simplificar la vida de los vecinos, sino también mejorar la eficiencia operativa del municipio.
Los vecinos manifestaron opiniones positivas sobre esta nueva modalidad. Una residente con más de 25 años en el barrio reconoció que nunca antes había visto una gestión tan completa en materia de limpieza urbana y valoró que este programa refleje la presencia activa del gobierno local en los barrios.