El Ministerio de Seguridad de la provincia decidió aumentar los patrullajes preventivos en las zonas de acceso a barrios privados ubicados tanto al norte como al sur de la autopista Rosario-Santa Fe, tras un aumento registrado de hechos delictivos en los últimos días. La medida busca responder a la preocupación de los vecinos afectados por robos que han generado alarma en la comunidad.
El subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, informó que esta acción incluye una coordinación directa con los sistemas de vigilancia de los distintos complejos residenciales privados. El objetivo es reforzar la prevención y evitar la reapertura de episodios similares en estos sectores que suelen considerar de bajo riesgo por su carácter cerrado y controlado.
Durante mayo, se denunciaron varios incidentes graves en la zona. El más destacado fue un asalto ocurrido en la madrugada del 7 de mayo en el Club de Campo El Paso, donde un grupo de al menos cuatro delincuentes forzó el ingreso tras vulnerar el cerco perimetral. Allí se registraron dos violentas entraderas en menos de media hora: las familias fueron reducidas y maniatadas antes de que los delincuentes escaparan con dinero, dólares y objetos de valor.
Por otro lado, el 21 de mayo se registró un robo bajo la modalidad de escruche en una vivienda del barrio cerrado El Pinar, ubicado al norte de la autopista. En ese incidente, los ladrones se llevaron joyas valoradas en aproximadamente 30 millones de pesos y 12 mil dólares en efectivo, sin causar daños en puertas ni accesos forzados, lo que complicó la investigación.
Un tercer hecho tuvo lugar el 23 de mayo en La Tatenguita, donde un sujeto vestido de negro y con la cara cubierta intentó ingresar a una vivienda. Fue detectado por las cámaras de seguridad y huyó hacia el barrio El Paso, desencadenando un operativo policial con rastrillajes que no logró detenerlo.
En respuesta a estos sucesos, la policía provincial y el Ministerio de Seguridad reforzaron la presencia policial en puntos estratégicos y reforzaron la coordinación con guardias privadas de los barrios. Las investigaciones continúan abiertas, mientras los funcionarios insisten en la importancia de la colaboración entre seguridad pública y privada para prevenir nuevos delitos en estas zonas.