En la conmemoración del Día del Periodista, Victoria Villarruel envió un mensaje claro en defensa de la libertad de prensa y el acceso de los trabajadores de los medios a las instituciones públicas, mostrando una postura distante respecto al presidente Javier Milei. A través de sus redes sociales, la vicepresidenta destacó la necesidad de un periodismo que investigue, cuestione y moleste cuando sea necesario, en lugar de uno que manipule la realidad para encubrir las dificultades que enfrentan millones de argentinos.

Villarruel afirmó que como presidenta del Senado mantendrá las puertas abiertas para los periodistas, sosteniendo que no limitarán su labor dentro de esa Cámara. Su declaración sirvió como una crítica indirecta a la reciente decisión del Ejecutivo de cerrar la sala de prensa en la Casa Rosada, una medida que generó preocupación dentro del sector.

La diferencia con Milei fue patente durante esta jornada. El mandatario no solo cuestionó públicamente a periodistas y medios de comunicación, sino que replicó contenidos que atacan a comunicadores reconocidos y promovió consignas que fomentan el desprecio hacia la prensa. Este enfrentamiento intensificó la tensión entre el Gobierno y los profesionales de la comunicación.

Organismos como el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) han alertado sobre una escalada de discursos de odio contra la prensa, señalando que las manifestaciones de Milei incluyen calificativos como «terroristas encubiertos» y «mercenarios de la desinformación», además de mensajes con amenazas veladas hacia quienes cuestionan al Gobierno. Esta situación preocupa por su impacto en la convivencia democrática y el derecho a la información.

En contraste, Villarruel destacó el papel vital del periodismo en la democracia y eligió promover un respeto institucional hacia quienes informan. Su postura busca preservar el diálogo y la transparencia en las instituciones ante el contexto de confrontación creciente entre el Ejecutivo y los medios.