El entorno social actual, marcado por la violencia y las dificultades económicas, impacta de forma directa en la salud mental de la población. Bernardo Carricart señaló que, en los últimos años, se ha registrado un aumento sostenido en las consultas por trastornos reactivos, especialmente ansiedad, insomnio y depresión.
El especialista explicó que las enfermedades mentales no tienen un origen único: algunas, como la esquizofrenia, las psicosis o el trastorno bipolar, poseen una base biológica muy fuerte que se desarrolla independientemente del ambiente. Sin embargo, el contexto influye en la calidad de la atención y el apoyo familiar que reciben los pacientes.
Por otro lado, existen trastornos cuya aparición está más relacionada con las experiencias personales y el entorno social. Según Carricart, estas patologías reactivas han crecido significativamente debido a las condiciones actuales de incertidumbre y estrés económico. Gentilmente, explicó que estas problemáticas presentan una demanda creciente en los servicios de salud mental.
Además, el psiquiatra destacó la interacción entre factores biológicos y ambientales en la evolución de las enfermedades. En este sentido, advirtió que el consumo de sustancias puede desencadenar trastornos en personas con predisposición previa, aumentando la vulnerabilidad y el riesgo de desarrollar adicciones o episodios psicóticos.
Estas observaciones resaltan la importancia de abordar la salud mental desde una perspectiva integral, que considere tanto las bases biológicas como la influencia del entorno social y las experiencias individuales para responder a las necesidades actuales de la población.