El descenso de las temperaturas lleva a muchas personas a consumir alimentos más abundantes y calóricos, como sopas, guisos y locro, en un intento natural del cuerpo por mantener su temperatura interna. Esta necesidad responde a un mecanismo fisiológico que impulsa al organismo a buscar energía extra para regular su termogénesis y sostener una temperatura corporal aproximada de 36,5 grados.

Según la nutricionista Carina González, esta reacción no implica necesariamente una alimentación desequilibrada, sino que debe interpretarse como una señal para elegir preparaciones adecuadas que suministren calorías sin exceder grasas o ingredientes poco saludables. La recomendación es apostar por platos calientes, nutritivos y saciantes, pero elaborados principalmente con carnes magras y legumbres, además de sumar verduras para conservar el aporte energético sin sobrecargar la dieta.

Las infusiones calientes, como el mate, el mate cocido o el té, también son una estrategia favorable para mitigar la sensación de frío, ya que al ingresar temperaturas elevadas al organismo, el cerebro percibe una sensación de confort térmico que ayuda a equilibrar el cuerpo ante el ambiente frío.

En el caso específico de platos emblemáticos de la temporada, como el locro, la propuesta es reducir la grasa agregada y aumentar la cantidad de verduras, lentejas o porotos. Estos alimentos aportan nutrientes esenciales y favorecen una sensación de saciedad sin añadir calorías excesivas.

Además del cambio en la alimentación, otro factor que influye en el aumento de peso durante el invierno es la reducción en la actividad física. Las horas de luz disminuyen, el frío incentiva a permanecer en casa y la rutina suele volverse más sedentaria, lo que complica el balance energético.

Para evitar que el invierno provoque desbalances en la alimentación, la especialista sugiere combinar elecciones alimenticias inteligentes con el mantenimiento de una actividad física regular, adaptada a las condiciones climáticas. Mantenerse activo ayuda a compensar la mayor ingesta calórica y previene problemas vinculados al sedentarismo.