María Roca, neurocientífica y psicóloga, plantea que existe un desconocimiento generalizado sobre cómo aprovechar adecuadamente nuestro capital cerebral. Según su perspectiva, la mayoría de las personas no utiliza su cerebro de forma óptima, lo que impacta directamente en su calidad de vida.
La especialista sostiene que aprender a usar bien el cerebro no es un lujo sino una necesidad. Esto implica comprender cómo funciona nuestro sistema nervioso, qué hábitos potencian o limitan nuestras capacidades cognitivas, y de qué manera podemos entrenar nuestras funciones mentales para obtener mejores resultados en diferentes áreas de la vida.
Roca enfatiza que el conocimiento sobre el funcionamiento cerebral debe trascender los ámbitos académicos y científicos para llegar a la población general. Cuando las personas entienden cómo opera su cerebro, pueden tomar decisiones más conscientes respecto a sus hábitos de sueño, alimentación, actividad física y gestión del estrés, todos factores que influyen directamente en el rendimiento cognitivo.
La neurocientífica subraya que optimizar nuestro capital cerebral no requiere necesariamente de intervenciones complejas o costosas. Se trata más bien de incorporar cambios simples pero sostenibles en la rutina diaria, basados en evidencia científica sobre cómo el cerebro procesa información, forma nuevos aprendizajes y se adapta a los desafíos.
Este enfoque considera que el bienestar mental y cognitivo es una responsabilidad compartida entre los profesionales de la salud y cada individuo. El desafío principal radica en democratizar este conocimiento para que más personas comprendan el valor de cuidar y desarrollar adecuadamente su cerebro como parte integral de una vida saludable.