Al cruzar la meta de los 21K en Yerba Buena, Florencia Mansilla sacó su teléfono y grabó un video que compartió en sus redes sociales para mostrar su alegría y esfuerzo. Más que una carrera, la competencia simbolizaba meses de disciplina, adaptación y superación de sus propios límites frente a la celiaquía, enfermedad autoinmune que la acompaña desde hace tiempo.
Su camino hacia esta carrera comenzó en septiembre de 2025, cuando decidió buscar un bienestar integral tras sentir que el trabajo sedentario y la enfermedad afectaban tanto su salud física como emocional. Para lograr este equilibrio, se sumó a la escuela de atletismo Los Salvajes, donde encontró apoyo y contención. Apenas un mes después de comenzar a entrenar, participó en su primera carrera de cinco kilómetros, que terminó en podio y con un tiempo inferior a los 30 minutos, un logro que representó un gran estímulo personal.
A partir de ese momento, Mansilla empezó a compartir en sus redes sociales todo el proceso que atravesaba: entrenamientos, mejoras, dificultades y cómo adaptaba su alimentación para convivir con la celiaquía. Su testimonio está dirigido a motivar a quienes conviven con enfermedades autoinmunes, mostrando que la disciplina y el compromiso pueden generar cambios reales en la calidad de vida, sin que la enfermedad sea un obstáculo insalvable.
Además de correr, Florencia combina sus rutinas con gimnasio y atención nutricional, consolidando un enfoque de salud integral. Su mensaje insiste en que las enfermedades no necesariamente limitan, sino que pueden convertirse en un motor para potenciar el cuerpo y la mente cuando se asumen con voluntad y constancia.
Su experiencia es un ejemplo cercano para quienes necesitan inspiración para iniciar o mantener una actividad física pese a las dificultades médicas. Más allá del tiempo registrado en la competencia, su logro radica en transformar la percepción y promover un estilo de vida activo y equilibrado frente a condiciones crónicas.