Ángel Fernández, un joven de 29 años de San Martín, Mendoza, no puede caminar debido a las secuelas de una hernia de disco provocada por un accidente laboral. Tras una primera operación que no logró resolver el daño, enfrenta un deterioro progresivo que lo mantiene postrado. Su familia busca reunir alrededor de 15 millones de pesos para financiar una cirugía que podría devolverle la movilidad y mejorar su calidad de vida.
El procedimiento es complejo y requiere la colocación de una prótesis y cuatro tornillos para estabilizar la columna vertebral afectada por fibrosis. Intentaron gestionar la operación en distintos hospitales públicos, pero el tratamiento no está disponible en esos centros o los tiempos de espera superan los tres años, sin garantías sobre la instalación de los elementos necesarios para su caso.
Finalmente, consultaron a un neurocirujano en forma particular, quien aceptó reducir sus honorarios pero solicitó que la familia cubra el costo total de los insumos quirúrgicos, que suman aproximadamente 15 millones. Esta cifra excede las posibilidades económicas del grupo familiar, motivo por el cual lanzaron una colecta solidaria para reunir los fondos.
El estado de salud de Ángel es delicado: permanece casi inmóvil debido al dolor intenso y la sensación de adormecimiento en sus piernas. Recientemente sufrió una descompensación que requirió traslado a un centro de salud local, donde recibió atención básica, pero el hospital no cuenta con un neurocirujano para continuar con un tratamiento especializado.
La familia también enfrenta otras dificultades económicas y sociales, lo que complica aún más la gestión de la cirugía y el cuidado cotidiano de Ángel. La madre destacó que la obra social vinculada a su empleo anterior solo cubrió la primera operación, en la que no se colocó la prótesis necesaria, y desde entonces no encontraron alternativas viables en la red pública para la intervención que su hijo requiere.
- Ángel sufrió una hernia de disco tras un accidente laboral mientras trabajaba en la albañilería.
- La primera cirugía no logró solucionar el problema por la falta de prótesis.
- La operación actual requiere la colocación de una prótesis y cuatro tornillos para estabilizar la columna.
- Los hospitales públicos no ofrecen el procedimiento o tienen largas listas de espera.
- La familia inició una colecta para cubrir los gastos de insumos y cirugía privada.
La situación de Ángel Fernández pone en evidencia los desafíos del sistema de salud frente a tratamientos especializados y el impacto económico que enfrentan muchas familias al buscar soluciones privadas ante la falta de acceso público.