El impacto del monzón en Kerala ha llevado a un repunte notable en la incidencia de diversas enfermedades transmisibles. Entre las preocupaciones principales se destaca el aumento de casos de Shigella, una infección bacteriana que afecta el sistema digestivo y que en lo que va de junio ya causó una muerte y decenas de contagios confirmados.
Los reportes oficiales indican que desde el inicio del año se han registrado más de cien infecciones confirmadas por Shigella, junto con casos sospechosos y víctimas fatales. Esta cifra supera ampliamente los registros de años anteriores, lo que evidencia un patrón alarmante asociado a la contaminación del agua y alimentos durante el periodo monzónico.
Además de la Shigella, el estado enfrenta otros brotes virales y bacterianos. La meningoencefalitis amebiana, conocida como fiebre cerebral, continúa causando estragos con más de un centenar de casos este año y múltiples muertes, manteniéndose presente de manera constante en el estado.
La influenza se posiciona como la enfermedad transmisible con mayor número de fallecidos en junio, seguida por el chikungunya, una enfermedad transmitida por mosquitos que también ha cobrado vidas y mantiene a las autoridades en alerta. En conjunto, estas patologías reflejan la vulnerabilidad del sistema de salud en épocas de fuertes lluvias.
Otras infecciones emergentes incluyen leptospirosis y hepatitis A, ambas con incidencia creciente y reportes de muertes recientes. Las autoridades de salud han confirmado decenas de casos mensuales, lo que resalta la necesidad de prácticas higiénicas y medidas preventivas reforzadas.
Sumando una preocupación adicional, se registró un caso del virus Nipah, una enfermedad zoonótica grave, en el distrito de Kozhikode. Aunque esta situación genera alarma, el ministro de Salud aseguró que las autoridades implementan los protocolos de contención y que la situación permanece bajo control.
Para mitigar estos brotes, el departamento de salud estatal junto con las instituciones locales intensificaron campañas de prevención y sensibilización, enfocándose en mejorar la higiene, controlar los vectores y asegurar el acceso a agua potable segura. Estas acciones buscan detener la propagación de enfermedades vinculadas principalmente a las condiciones generadas por el monzón.