La ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el gobernador Axel Kicillof mantuvieron un enfrentamiento público a raíz del robo sufrido por un menor de 12 años en territorio bonaerense. El incidente reavivó la tensión entre funcionarios nacionales y provinciales sobre el manejo de la seguridad pública.

Bullrich cuestionó la gestión de seguridad del gobierno de Kicillof, achacándole responsabilidad en los hechos delictivos que afectan a la población. Por su parte, el gobernador rechazó las críticas y respondió con sus propios argumentos sobre las políticas implementadas en la provincia.

El cruce refleja las divergencias que caracterizan la relación entre el gobierno nacional y el provincial en materia de seguridad, un tema que continúa siendo motivo de disputa política. Ambos funcionarios utilizaron el caso como plataforma para defender sus respectivas gestiones frente a la opinión pública.