En respuesta al reciente fallo del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza que calificó como “ecocidio” al modelo de monocultivo forestal en Corrientes, el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) llamó a debatir el tema con rigor técnico y evidencia verificable, desvinculándose de afirmaciones que considera imprecisas o descontextualizadas.

La entidad, que agrupa a profesionales de ciencias agropecuarias y forestales en Argentina, destacó en una carta abierta la necesidad de proteger y conservar ecosistemas nativos de alto valor, pero advirtió que el análisis ambiental debe considerar la complejidad social, territorial y productiva de la región y estar fundamentado en conocimientos científicos y el marco legal vigente.

El CPIA defendió la Ley Nacional 25.080, que regula las inversiones para bosques cultivados y que incluye exigencias como la presentación de proyectos técnicos con aprobación oficial, la realización de evaluaciones ambientales y la diferenciación clara entre plantaciones forestales y bosques nativos. Según la institución, estas regulaciones suelen ser ignoradas en algunas críticas al modelo forestal.

Asimismo, la organización afirmó que no respalda modelos productivos irresponsables ni la falta de regulación, sino que promueve soluciones sostenibles que integren la participación de distintos sectores y se basen en datos científicos. Esta postura busca contrarrestar el impacto mediático del término “ecocidio” usado para describir las plantaciones de pino y eucalipto, que según el CPIA requieren un análisis más riguroso y objetivo.

La Comisión Forestal del CPIA enfatizó que el debate público sobre el modelo forestal debe ser respetuoso del marco legal, contar con fuentes confiables y evitar simplificaciones que no contemplen las particularidades del territorio ni las funciones productivas y sociales involucradas. Esta precisión es considerada fundamental para avanzar hacia un manejo forestal que sea ambientalmente responsable y socialmente equitativo.