La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas implementó nuevas normativas que prohíben el uso de inteligencia artificial en la creación de guiones y en actuaciones sintéticas para las películas que aspiren a competir en los premios Oscar. La medida busca mantener la autoría humana como requisito fundamental en la industria cinematográfica.
Las restricciones incluyen tanto el contenido generado íntegramente por sistemas de IA como aquellas producciones que utilicen estas tecnologías de manera significativa en etapas clave de la producción. Con esta decisión, la Academia refuerza su posición respecto a la preservación del trabajo creativo tradicional en el cine.
Las nuevas reglas aplican a todos los filmes que busquen ser considerados en futuras ediciones de la ceremonia. Esta política se enmarca en un debate más amplio sobre el rol de la inteligencia artificial en la industria del entretenimiento, donde productores, guionistas y actores han expresado preocupaciones sobre el impacto de estas tecnologías en sus profesiones.