El Gobierno retiró subsidios de electricidad a 2,1 millones de hogares y de gas a aproximadamente 900.000 durante los últimos meses. La medida forma parte de la estrategia del Ejecutivo para reducir el gasto público en servicios básicos.
La eliminación de estos beneficios tarifarios afecta directamente a más de tres millones de usuarios que anteriormente accedían a precios subsidiados en sus facturas mensuales. El retiro de los subsidios implica que estos hogares ahora enfrentarán valores más cercanos a los costos reales de distribución.
Esta decisión se enmarca en el plan fiscal del Gobierno, que busca disminuir el déficit presupuestario mediante la reducción de gastos en transferencias a los servicios de energía. Las autoridades han señalado que el ajuste responde a la necesidad de racionalizar el gasto estatal en un contexto de restricciones económicas.
Los hogares afectados pueden consultar sus datos de subsidio a través de las plataformas digitales de las empresas distribuidoras correspondientes. El impacto en las facturas varía según la región y el consumo individual de cada usuario.