El Paso Pehuenche y su ruta nacional 145 se preparan para una importante transformación que permitirá el tránsito de carga pesada por esta vía internacional. Actualmente, la curva de peso para vehículos permanece limitada debido a la construcción del camino sobre terraplenes de base con rellenos, especialmente en su traza cercana a la frontera y la Laguna del Maule. A medida que la base se asienta con el tiempo, se avanza para habilitar este corredor como una ruta estratégica para el transporte pesado.

El histórico daño causado por eventos climáticos extremos, como las intensas tormentas que en junio del año pasado provocaron crecidas inéditas en arroyos y ríos cercanos, expuso la vulnerabilidad de tramos de la RN 145, llegando a dañar tanto banquinas como la cinta asfáltica. La reparación de estos daños requirió un año y despertó la necesidad de revisar, proteger y reforzar la infraestructura vial a ambos lados de la cordillera, especialmente en sectores próximos a cursos de agua.

Para garantizar la seguridad y evitar futuras complicaciones, las autoridades planean implementar controles rigurosos sobre el peso y las dimensiones de los vehículos que utilicen la ruta, además de regular lo que se transporte. Este control es esencial ante la expectativa de un aumento del flujo de cargas pesadas por el paso.

El Paso Pehuenche se perfila como un corredor internacional fundamental que conectará la región del sur mendocino, también conocida como “Oasis Sur”, con puertos tanto del Atlántico como del Pacífico. Esta unión potenciará la salida de productos hacia mercados globales y fomentará el desarrollo económico regional, abonando a la diversificación productiva después de un período de estancamiento.

La habilitación total para cargas pesadas promete ampliar significativamente los vínculos comerciales entre Argentina y Chile, abriendo nuevas oportunidades logísticas y comerciales con el dinámico comercio mundial actual.