El costo total de la construcción en el Gran Buenos Aires sufrió una variación mensual del 2,7% durante mayo, según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Este incremento elevó la suba acumulada de los primeros cinco meses del año al 12,8%, mientras que la variación anual alcanzó el 29%. El Índice del Costo de la Construcción (ICC) se compone de tres factores principales: materiales, mano de obra y gastos generales.

Entre estos elementos, la mano de obra fue la que más contribuyó al aumento mensual, con un incremento del 3,5%. La mano de obra calificada subió un 3,8%, mientras que los subcontratos registraron un aumento algo menor, del 1,9%. En paralelo, los materiales incrementaron su costo en promedio un 1,6%, aunque algunos insumos mostraron comportamientos diferenciados. Destacaron las subas en productos plásticos (6,5%), aislantes (4,2%) y ladrillos y productos cerámicos (2,7%). Por el contrario, ciertos materiales como el hierro para construcción, ascensores y vidrios experimentaron reducciones marginales.

Los gastos generales, que incluyen costos vinculados al alquiler de maquinaria y equipamiento, fue el componente con mayor crecimiento, con un aumento del 4%. Dentro de estos gastos, las tarifas de alquiler de contenedores tipo volquete subieron un 11%, mientras que vehículos utilizados en obra aumentaron entre un 2% y 5%, dependiendo del equipo.

El INDEC también desglosó los cambios en los distintos ítems que integran las obras de construcción. El mayor incremento se observó en el movimiento de tierra, con un 5% de aumento. Otros trabajos y gastos relevantes subieron 3,9%, al igual que la albañilería con un 3,3%. Por debajo del promedio del ICC, se ubicaron segmentos como carpintería metálica (1,8%), instalación de gas (1,7%) y pintura (1,7%). Los incrementos más bajos se dieron en ascensores y vidrios, con 0,2% y 0,4% respectivamente.

El ICC es un indicador fundamental para quienes intervienen en el sector de la construcción, ya que refleja la evolución del costo de insumos, salarios y servicios. Su seguimiento resulta imprescindible para ajustar presupuestos y planificar obras con mayor precisión frente a la inflación del sector.