James Burrows, uno de los pilares fundamentales de la comedia televisiva moderna en Estados Unidos, falleció a los 85 años. Su familia confirmó que murió en paz, aunque no se especificaron la causa ni el lugar de su muerte. Burrows deja un legado enorme que transformó el género de las sitcoms y marcó a varias generaciones con su estilo innovador y energético.
Nacido en Los Ángeles y criado en Nueva York en un ambiente cultural, Burrows siguió los pasos de su padre, Abe Burrows, destacado guionista y director de Broadway. Después de formarse en la Escuela de Drama de Yale, comenzó su carrera en la televisión en la década de 1970 con proyectos como El show de Mary Tyler Moore y Laverne y Shirley. Fue en la serie Taxi donde empezó a consolidar su prestigio, con dos premios Emmy consecutivos en 1980 y 1981.
Su mayor impacto llegó con Salud (Cheers), una sitcom que cocreó y dirigió gran parte de sus episodios. La serie, emitida más de una década, revolucionó el género al introducir el formato de cuatro cámaras simultáneas y una dinámica de actuación mucho más fluida y vivaz, contrastando con la rigidez que dominaba las comedias de la época.
A lo largo de su carrera, Burrows dirigió más de mil episodios de series emblemáticas que forman parte del ADN de la televisión moderna. Entre sus créditos figuran Friends, Frasier, Will & Grace, NewsRadio, 3rd Rock from the Sun, Two and a Half Men y The Big Bang Theory. Además, fue responsable de más de cincuenta pilotos, lo que le convirtió en un aval de calidad para nuevos proyectos.
Su trabajo fue reconocido con once premios Emmy y cinco galardones del Directors Guild of America, que en 2015 le otorgó un premio a la trayectoria. Su influencia fue destacada por actores y colaboradores, quienes lo calificaron como un gigante y maestro de las comedias de situación. Lisa Kudrow, conocida por su papel en Friends, expresó su agradecimiento personal a Burrows, resaltando la huella que dejó en todos los que trabajaron con él.