La Scuderia Ferrari espera obtener la luz verde de la Federación Internacional del Automóvil para presentar una actualización de su unidad de potencia en el Gran Premio de Austria. La renovación incluirá la tercera versión del motor 067/6, que incorpora cambios técnicos aprobados dentro del sistema ADUO, un mecanismo reglamentario que permite desarrollos adicionales durante la temporada.
Esta actualización se complementará con un nuevo combustible diseñado por Shell, creado específicamente para trabajar en conjunto con la modificación del motor. La innovadora mezcla apunta a mejorar la eficiencia térmica y potenciar la combustión, aunque aún no se puede precisar cuánto aporta cada elemento a la mejora global del rendimiento. La alianza entre motor y combustible busca reducir la brecha que Ferrari mantiene frente al motor Mercedes, que hasta ahora se ha presentado como el referente en la categoría.
El motor Ferrari 067/6 introducirá una tapa de cilindros fabricada con una aleación de acero, reemplazando la tradicional tapa de aluminio y permitiendo que la cámara de combustión soporte temperaturas mayores. Se espera que el aire que ingresa al intercooler supere los 115 grados, lo que facilita una quema más completa del combustible y, por ende, una conversión más eficiente de la energía química en trabajo mecánico. Este enfoque es clave para elevar el desempeño sin romper las estrictas restricciones técnicas de la Fórmula 1.
El Gran Premio de Austria es especialmente relevante para esa evaluación, ya que el trazado del Red Bull Ring exige un equilibrio entre potencia en rectas, capacidad de frenado y tracción en las curvas. Este escenario será ideal para medir el impacto de los nuevos desarrollos y la posibilidad de que Ferrari recupere el impulso tras el reciente triunfo de Lewis Hamilton en Barcelona, que puso fin al dominio inicial de Mercedes y elevó las expectativas sobre el SF-26.