Un experimento realizado en un museo al aire libre cerca de Múnich logró reproducir la elaboración de queso tal como se hacía hace 7.000 años en Europa Central. En este ensayo, la arqueóloga Luise Tiemann utilizó herramientas y recipientes que imitan aquellos de la prehistoria para simular el proceso de transformación de la leche cruda en queso. Esta iniciativa busca desentrañar los métodos y tipos de quesos que produjeron las primeras comunidades agrícolas neolíticas.

Para inducir la coagulación de la leche, Tiemann aplicó cuajo extraído tradicionalmente del estómago de terneros y cultivos bacterianos, componentes esenciales para convertir la leche en queso. Los utensilios empleados corresponden a réplicas fieles a hallazgos arqueológicos, lo que permite aproximarse a las condiciones reales sin acceso a tecnologías modernas, como la refrigeración. Entre los objetivos del ensayo está determinar si estos pueblos producían quesos blandos, duros o algún producto similar al requesón.

El valor histórico y social de este alimento radica en su papel fundamental en la supervivencia y expansión de las sociedades neolíticas. Según Philipp Stockhammer, director del proyecto, el queso facilitó la ingesta de leche a poblaciones mayoritariamente intolerantes a la lactosa al reducir significativamente el contenido de este azúcar en su producto maduro. Además, el queso representaba un método eficiente para conservar la leche por períodos más prolongados, lo cual habría sido crucial antes de la invención de sistemas de refrigeración.

Esta investigación se enmarca en la arqueología experimental, una disciplina que recrea prácticas antiguas para comprender el funcionamiento real de tecnologías y hábitos prehistóricos. El museo Bajuwarenhof, donde se desarrollan los estudios, provee el entorno y los materiales necesarios para simular fielmente la vida y las actividades cotidianas de hace miles de años. Este tipo de análisis aporta no solo datos gastronómicos, sino también claves para entender la evolución cultural y biológica de los primeros agricultores en Europa Central.