La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) desarrolló un mapa satelital que permite visualizar la distribución actual y la expansión potencial del jabalí y su variante asilvestrada, el chancho cimarrón, en los Esteros del Iberá, una de las reservas naturales más grandes de Corrientes. Este análisis, basado en modelos computacionales y sistemas de información geográfica, advierte sobre la amenaza que representa esta especie invasora para el ecosistema y la producción agropecuaria local.
El trabajo fue realizado como parte de una especialización en Tecnologías de la Información Geográfica, donde se utilizó el software MaxEnt para procesar datos de 19 variables climáticas junto con mapas de cobertura y uso del suelo en un área que cubre más de un millón de hectáreas. Esto permitió identificar que la especie prefiere microclimas templados con baja humedad relativa y evita zonas con temperaturas extremas y precipitaciones elevadas, concentrándose principalmente en el sector sudeste de la reserva natural.
El jabalí (Sus scrofa) está catalogado entre las 100 especies con mayor potencial invasor a nivel mundial. Su presencia altera profundamente los ecosistemas por medio de depredación de fauna nativa, competencia por recursos, pastoreo selectivo y erosión de suelos. Además, representa un riesgo sanitario considerable para el sector ganadero, ya que puede ser reservorio y transmisor de enfermedades infectocontagiosas que afectan al ganado comercial.
La recopilación de datos se apoyó en tres fuentes directas: registros globales del Global Biodiversity Information Facility (GBIF), relevamientos de campo con dispositivos GPS y reportes de avistamientos aportados por cazadores vinculados al Proyecto de Control de Fauna Exótica de Corrientes. La integración de estos datos con el modelado avanzado permitió una predicción precisa de los vectores de expansión del jabalí en la zona.
El investigador responsable, que también trabaja en la Dirección de Parques y Reservas provincial, subrayó la urgencia de implementar mayores medidas de control para mitigar la colonización, especialmente en las áreas identificadas como más vulnerables. La consolidación del jabalí en este humedal podría ocasionar daños irreversibles sobre la biodiversidad y el equilibrio natural del Iberá, afectando tanto la flora como la fauna nativa y la economía regional.