Una jornada de voluntariado ambiental reunió a más de cincuenta personas que actuaron sobre la ribera del río Paraná con el objetivo de mejorar su entorno natural a través de tareas coordinadas de limpieza y forestación. Los participantes trabajaron en la recolección de desechos como plásticos y vidrios que afectan la fauna y flora de la zona, recuperando diversos sectores de la costa.
Simultáneamente, se llevó a cabo la plantación de especies autóctonas de la región para fortalecer los ecosistemas locales, en particular los humedales que dependen de estos árboles para brindar refugio y sombra a aves y pequeños mamíferos. Este doble enfoque apunta a generar un impacto ambiental sostenible más allá de una acción puntual.
Las acciones formaron parte del programa Conectamundos, una iniciativa que promueve la participación activa del personal en actividades que fomentan la conciencia sobre la importancia de conservar los entornos naturales donde habitan y trabajan. Además, estas tareas de voluntariado buscan incentivar prácticas responsables sobre la gestión de residuos y el cuidado del ambiente.
Al finalizar la jornada, se logró recolectar varias bolsas de basura y se incorporaron decenas de árboles nativos a la costa, contribuyendo así a la restauración del paisaje y a la protección de uno de los recursos naturales más valiosos del país. Esta experiencia afirmó el compromiso entre empresa, comunidad y naturaleza para cuidar el río Paraná y su biodiversidad.