En 1978, disfrutar un partido de la Selección Argentina en Pampa Pozo implicaba casi una aventura. La mayoría de las casas carecían de televisor y quienes querían ver el Mundial debían desplazarse varios kilómetros hasta una cantina del pueblo vecino, utilizando cualquier medio a su alcance: tractor, caballo o sulky. Esa única televisión en blanco y negro era entonces el centro de reunión para compartir nervios, goles y celebraciones colectivas.
Con el paso del tiempo, la aparición de más televisores no quebró esa tradición de verse y vivir el fútbol en grupo. En el Mundial de México 1986, muchos ya tenían televisión en casa, pero las juntadas continuaron con amigos y familiares alrededor de cada partido, manteniendo la pasión intacta. El fútbol siguió siendo un motivo fundamental para reunirse y reforzar el sentido de comunidad.
Hoy, Pampa Pozo cuenta con un nuevo punto de encuentro que transforma la manera de vivir el deporte y la convivencia. A escasos metros de las viviendas, funciona “El Morumbí”, una cancha de fútbol 5 creada por el esfuerzo y la voluntad de vecinos como Daniel Armando Guerra, quien la construyó pensando en sus hijas y en las nuevas generaciones del pueblo. Este espacio no solo ofrece una opción deportiva donde antes casi no existía, sino que también se convirtió en el lugar donde chicos y chicas se encuentran todas las tardes para practicar, socializar y divertirse.
Claudia, una de las hijas de Daniel, acompaña esta evolución organizando actividades y entrenamientos que crecen en creatividad: las botellas de plástico se usan como conos para ejercicios de gambetas y cambios de dirección. La concurrencia combina chicos que llegan en bicicleta y otros que se suman apenas terminan las clases. Las familias también participan, sentándose a un lado de la cancha, transformándola en el nuevo corazón social del pueblo.
Aunque los tiempos y las formas hayan cambiado, el Mundial sigue siendo una excusa para reunirse. Durante los partidos de la Selección, las conversaciones en “El Morumbí” giran nuevamente en torno a figuras como Messi, retomando la tradición de compartir el fútbol como una vivencia colectiva que une a toda la comunidad.