Una nueva confrontación pública entre José Chatruc y Diego Brancatelli puso en evidencia las tensiones existentes en torno al trato mediático hacia Lionel Messi y la Selección Argentina durante la Copa del Mundo. El desencuentro surgió tras la difusión de una noticia falsa sobre el fallecimiento del padre del astro, que agudizó las diferencias entre ambos.

Chatruc reprochó con dureza a Brancatelli y a otros periodistas la actitud crítica y, a su juicio, hostil hacia Messi y el equipo nacional. Cuestionó las amenazas atribuidas a Brancatelli, calificándolas como incomprensibles y ofensivas contra un jugador que representa al país. Además, acusó a ambos de actuar con egocentrismo y falta de respeto, al tiempo que destacó el impacto emocional que genera la Selección en todos los argentinos.

Por su parte, Brancatelli negó rotundamente haber amenazado a Messi y defendió su fanatismo por el fútbol y la Selección. Recordó haber asistido a tres Mundiales y subrayó que sus críticas respondieron a opiniones sobre el rol de los jugadores como referentes, no a un sentimiento en contra del capitán ni del equipo. Reconoció la admiración masiva que despierta Messi incluso en su entorno familiar. También calificó las acusaciones de Chatruc como infundadas y atribuyó el distanciamiento personal a un cambio en la relación entre ambos.

Esta disputa refleja la polarización que suele aflorar en medios y opinión pública durante eventos deportivos de alta magnitud, donde la pasión por el fútbol y la figura de Messi se mezclan con debates sobre el respeto y la crítica pública. La tensión entre exjugadores y periodistas revela la dificultad de equilibrar el apoyo nacionalista con opiniones diversas sobre actitudes individuales dentro del equipo.