El hogar de Mario Pergolini refleja su personalidad irreverente y su amor por la cultura retro, lejos de modas minimalistas y con un estilo que combina tradición y fandom. En su casa conviven espacios cálidos y prácticos, pensados para la vida familiar y sus múltiples intereses.
La cocina destaca por su estética funcional y acogedora. Con muebles de madera y vidrio, una isla central de mármol se convierte en el punto focal para cocinar y lavar con comodidad. Este espacio se conecta visualmente con el comedor y el living, que integran muebles modernos en tonos cálidos y grises, pensados para una familia de cinco integrantes. Un ventanal amplio permite el ingreso de luz natural y comunica el interior con un extenso patio exterior que amplía el área social.
Uno de los ambientes más representativos es la oficina personal de Pergolini, diseñada tanto para trabajar como para compartir con colegas. La luminosidad entra a raudales por ventanas grandes, mientras que los muebles combinan comodidad y estilo. En esta habitación, la biblioteca de pared destaca con una colección de vinilos y libros exclusivos, reflejando su pasión por la música y la literatura pop. Allí, se suceden charlas y grabaciones, aprovechando un ambiente que favorece la creatividad y el disfrute cultural.
Otro espacio emblemático de la vivienda es el sótano retro. Allí, Pergolini desarrolla contenidos para sus redes sociales en un escenario que evoca décadas pasadas, con objetos y decoraciones que remiten a la nostalgia y el arte vintage. La casa, por lo tanto, no solo es un lugar para la convivencia familiar, sino también un santuario donde convergen recuerdos, colecciones y tecnología, como la impresora 3D que integra a este entorno moderno y personal.