El Banco Central de la República Argentina (BCRA) detalló que pagó intereses por 17,7 millones de dólares derivados de un swap firmado con el Tesoro de Estados Unidos. El acuerdo, iniciado el 18 de octubre pasado, se planteó como una herramienta para contener la presión sobre el dólar y fortalecer las reservas en medio de la volatilidad financiera que aumentó tras los comicios en la provincia de Buenos Aires.
Según los balances oficiales, el BCRA canceló el tramo utilizado del swap mediante un financiamiento paralelo obtenido a través del Banco Internacional de Pagos (BIS) de Suiza, por un monto equivalente a 2.500 millones de dólares, que fue el monto original inyectado por el Tesoro norteamericano. Esta operación implicó que Estados Unidos comprara pesos argentinos para inyectar dólares y frenar así una corrida cambiaria causada por la fuerte dolarización de las carteras en ese momento.
El swap con Estados Unidos continúa vigente y contempla una línea de hasta 20.000 millones de dólares. No obstante, el Central no especificó si el monto divulgado representa el costo total del swap o si existen otros cargos asociados a esta asistencia financiera. Este detalle contrasta con las declaraciones anteriores del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien había señalado que la operación había generado «decenas de millones de dólares en ganancias para los estadounidenses».
En enero, Bessent confirmó la devolución rápida de los fondos por parte de Argentina, lo que fue valorado por el Tesoro norteamericano. Esta operación se inserta en un contexto donde la intervención del swap fue fundamental para contener la volatilidad cambiaria y darle respaldo a las reservas en un momento crítico para la economía argentina.