La fe fue una constante fundamental en la vida de Rosa Steinbach desde sus primeros días. Su llegada al mundo estuvo marcada por una situación delicada de salud que llevó a su familia a solicitar un bautismo urgente, una experiencia que ella recuerda como el inicio de un vínculo profundo con las creencias religiosas que sostendrían su recorrido personal.
Durante su infancia y adolescencia, Rosa se formó en el Colegio Santa Teresa de Colonia Hinojo, donde participó activamente en actividades religiosas y culturales. Esta etapa le dejó enseñanzas que moldearon su visión del mundo y la impulsaron a transmitir esos valores, en años posteriores, como catequista a las nuevas generaciones.
Un hito crucial en su historia fue la decisión de casarse con Enrique, un hombre al que conoció en un encuentro teatral en la Unidad Penal N° 2 de Sierra Chica. Antes de aceptar su propuesta, atravesó un proceso de reflexión intensa, durante el cual interpretó diversas señales espirituales como guía para tomar una elección que transformaría su vida.
A lo largo del tiempo, Rosa describió su fe como una fuente de fortaleza en momentos difíciles. Reafirmó que una presencia espiritual la ha acompañado siempre, otorgándole paz y confianza para superar obstáculos. Al responder qué representa Dios en su existencia, lo definió como algo «impresionante» que «rige todo» y que se manifiesta como una calma profunda más allá de las palabras.
Finalmente, compartió una reflexión sobre su propio destino: la sensación de que su presencia en ciertos lugares y momentos no fue casual, sino parte de un plan mayor que todavía intenta comprender. La entrevista completa está disponible en el canal de YouTube de En Línea Noticias.