Este jueves llega a los cines argentinos Toy Story 5, la última película de la saga animada que combina nostalgia con un debate actual: cómo los juguetes compiten contra las pantallas y dispositivos tecnológicos en la vida infantil.
La película presenta voces inéditas en español, entre ellas la del productor Bizarrap, quien interpreta a “Santa de Jardín”, y la del cantante Bad Bunny, que da voz a “Pizza con anteojos”. Ambos personajes aportan frescura y un guiño al público hispanohablante, ampliando el universo de la franquicia.
La saga Toy Story siempre ha funcionado como un espejo de distintas etapas emocionales y sociales. En palabras del autor Juan Sklar, la serie narra crisis vinculadas a la infancia y la crianza, desde la llegada de nuevas figuras de referencia en la niñez hasta el miedo a la vejez, la pérdida y la búsqueda de un propósito renovado en la adultez.
Desde la primera película, donde se aborda el temor a ser desplazado, hasta la cuarta, que gira en torno a la reinvención tras el fin de una etapa, cada entrega representa una metáfora sobre los vínculos afectivos. En ese sentido, la amistad entre Woody y Buzz luce como un símbolo de unidad nacional y reconciliación, con representaciones de lo rural frente a la modernidad neoliberal.
En esta nueva historia, la amenaza que plantean las pantallas representa un desafío más para los juguetes, que deben unirse para preservar su lugar en la imaginación y el afecto de los niños. La colaboración, la lealtad y la fraternidad aparecen como valores esenciales para afrontar esta «crisis digital» y vencer el individualismo que conlleva la tecnología.