Un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Corrientes activó el protocolo de seguridad tras recibir una amenaza de bomba, aunque luego se comprobó que fue una falsa alarma. La alerta llegó durante la mañana, al poco tiempo de que la aeronave despegara desde el Aeroparque Jorge Newbery.

La llamada anónima advertía sobre la supuesta presencia de un artefacto explosivo a bordo, sin especificar el número de vuelo. Las características brindadas permitieron inferir que el aviso correspondía al avión con destino a Corrientes, por lo que se dieron inicio a las medidas de seguridad correspondientes.

El proceso incluyó la evacuación segura de los pasajeros y la inspección exhaustiva del avión y el equipaje por parte de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Tras esta revisión, no se hallaron elementos sospechosos, y se pudo confirmar que la amenaza resultó ser una broma.

Ante esta situación, el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Corrientes comenzó una pesquisa para identificar al responsable de la llamada. El objetivo es determinar responsabilidades penales según la legislación vigente.

El operativo de seguridad se llevó a cabo con la colaboración coordinada de varias fuerzas y servicios, incluyendo la PSA, la Policía de Corrientes, Bomberos y emergencias, quienes trabajaron para garantizar la seguridad de pasajeros y tripulación hasta descartar cualquier riesgo.