Argentina y Cabo Verde protagonizaron un encuentro cerrado en los 16avos de final del Mundial, que terminó en un empate sin goles. A lo largo del partido, la Albiceleste mantuvo la posesión del balón pero no logró convertir su dominio en ocasiones claras ni goles. Cabo Verde, por su parte, optó por defenderse con una línea muy retrasada, dificultando las penetraciones rivales.

El juego comenzó a un ritmo parejo y mostró cierta resistencia por parte del conjunto africano, que supo cerrarle los espacios a Argentina. Lionel Messi tuvo la primera oportunidad de riesgo con un disparo cruzado que se fue desviado, mientras que otros intentos fueron contenidos o no concluyeron con precisión. En la primera parte, el árbitro detuvo el cotejo para una pausa de hidratación, reflejando las condiciones físicas demandantes del partido.

En cuanto a la formación argentina, el equipo salió con Emiliano Dibu Martínez en el arco; una línea defensiva integrada por Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina; un mediocampo con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Thiago Almada; y en la ofensiva, Lionel Messi junto a Lautaro Martínez. Cabo Verde jugó con su habitual alineación defensiva y seis hombres concentrados en el medio terreno para evitar espacios.

El encuentro se disputó en el Hard Rock Stadium de Miami y, aunque hubo momentos de alerta climática por tormenta eléctrica que amenazaron con retrasar el inicio, finalmente el partido se desarrolló según lo previsto. En las tribunas predominó el color argentino, con una presencia importante de hinchas que acompañaron al equipo.

Argentina continúa en el torneo tras superar los grupos y ahora espera por su próximo rival en octavos de final, que también definirá la llave de clasificación hacia las instancias decisivas. La igualdad contra Cabo Verde deja análisis sobre el nivel de efectividad ofensiva y las dificultades para quebrar defensas cerradas en fases eliminatorias.