Bayern Múnich cerró su temporada doméstica con un nuevo título tras imponerse con contundencia 3-0 frente al Stuttgart en la final de la Copa de Alemania, disputada en el Olympiastadion de Berlín. El autor de los tres goles que definieron el encuentro fue Harry Kane, quien con esta actuación reafirmó su impacto inmediato en el equipo.

Después de haber ganado la Bundesliga recientemente, el conjunto dirigido por Vincent Kompany sumó así su tercer trofeo en el año en territorio alemán, dejando atrás la decepción por la eliminación en semifinales de la Liga de Campeones ante Paris Saint-Germain. La actuación del inglés Kane fue fundamental, y su rendimiento se vio potenciado horas antes cuando fue confirmado para representar a Inglaterra en el próximo Mundial.

El primer tanto llegó al inicio del segundo tiempo, cuando Kane aprovechó un gran pase de Michael Olise por la derecha y, con una palomita, abrió el marcador. Más tarde, tras un centro de Luis Díaz desde el costado izquierdo, Kane mostró su técnica al controlar con la zurda, superar a su marca con una media vuelta y disparar un potente derechazo que se clavó en el arco defendido por Sebastian Hoeneb. Finalmente, un penal en tiempo de descuento sentenció la victoria y estableció el 3-0 definitivo.

Con esta copa, Bayern Múnich rompió una racha de tres años sin levantar este trofeo, reafirmándose como el club más exitoso en la historia de la competencia con 21 títulos. La victoria también consolida al Bayern como la gran potencia del fútbol alemán en la presente temporada.