El seleccionado uruguayo quedó fuera del Mundial tras sumar únicamente dos puntos en tres partidos, lo que volvió a dejar a la Celeste sin avanzar de la primera fase, igual que en la edición anterior. España lideró el Grupo H con siete puntos, seguida por Cabo Verde, que sorprendió al avanzar con solo tres unidades y será rival de Argentina en los dieciseisavos de final.

Tras la derrota frente a España, Marcelo Bielsa se mostró muy crítico con su desempeño como director técnico. Reconoció que no logró potenciar el talento de sus jugadores y desveló que algunas decisiones tomadas en el partido no fueron propias. Por ejemplo, aseguró que el cambio del arquero Fernando Muslera, tras un error que terminó en gol rival, fue solicitado por el propio jugador y no ordenado por él.

También generó sorpresa el reemplazo del capitán Federico Valverde por Federico Viñas, un movimiento ofensivo en busca del gol que mantuviera vivas las chances de clasificación. Bielsa explicó que buscaba "más presencia en ataque", aunque comparó esta situación con otros planteos en su carrera, como el uso de dos delanteros en partidos claves, sin entrar en detalles sobre el éxito o fallo de esta estrategia.

En rueda de prensa, el técnico argentino realizó una autocrítica contundente sobre su paso por el fútbol uruguayo. Subrayó que no considera haber dejado ningún aporte significativo al desarrollo del equipo, apuntando que cualquier contribución de un entrenador necesita resultados para consolidarse. Bielsa también evaluó que el rendimiento del conjunto estuvo por debajo de lo esperado, estimando que merecieron más puntos y expresando su responsabilidad ante la decepción de hinchas y periodistas.