La Selección argentina arrancó el Mundial 2026 con una victoria contundente de 3-0 ante Argelia, pero la atención se desvió momentáneamente hacia un gesto familiar y espontáneo en el césped. Leandro Paredes ingresó al campo junto a su hijo Lautaro, de apenas un año, para jugar con una pelota tras el pitazo final, escena que se volvió rápidamente viral por un inesperado incidente.

Mientras caminaban y empujaban el balón, el pequeño Lautaro tropezó al chocar directamente con la pelota oficial y cayó sobre el pasto. La caída generó risas entre quienes lo observaron, incluyendo dirigentes de FIFA presentes en el estadio. Paredes reaccionó al instante para levantar a su hijo y evitar que se lastimara. El momento fue captado por cámaras oficiales y utilizado en redes sociales como una divertida anécdota, comparando la torpeza infantil con la habilidad futbolística del mediocampista en la cancha.

Más allá de este simpático episodio familiar, el triunfo por 3-0 le brinda a Argentina un cómodo margen para el próximo partido de la fase de grupos, que enfrentará a su equipo con Austria. Con el plantel completo y sin bajas por lesión, la selección dirigida por Lionel Scaloni muestra no solo seriedad en su objetivo de defender el título mundial, sino también espacios para la celebración y la cercanía entre los jugadores y sus familias dentro del ambiente de la competencia.