Cabo Verde escribió una página histórica en el Mundial 2026 al llegar por primera vez a octavos de final y desafiar al vigente campeón del mundo, Argentina, en un partido que terminó con derrota 3-2 tras el tiempo suplementario. Pese a la eliminación, el técnico Bubista destacó la entrega de sus jugadores y la dignidad con la que representaron al país africano.
Durante el encuentro disputado en Miami, los Tiburones Azules lograron igualar en dos ocasiones el marcador frente a un equipo de alta jerarquía, llevando el partido a la prórroga antes de ceder en un duelo tan ajustado como histórico. El entrenador valoró que, a pesar del resultado adverso, el equipo mantuvo el carácter y la identidad que los llevó a clasificar desde una fase de grupos donde lograron empates ante España, Uruguay y Arabia Saudita, destacando especialmente por su solidez defensiva.
El técnico atribuyó el resultado a la incidencia de la pelota parada, que permitió dos de los tres goles argentinos. Sin embargo, resaltó el esfuerzo colectivo y la progresión del equipo durante la competencia, afirmando que habían honrado a Cabo Verde con una actuación que superó todas las expectativas previas a su debut mundialista.
En la fase de grupos, Cabo Verde mostró un equilibrio inesperado al sumar varios empates contra selecciones reconocidas internacionalmente, lo que les permitió acceder a la siguiente ronda por primera vez en su historia. En el cierre del torneo, su desempeño frente a Argentina demostró la evolución de un equipo que nunca renunció a la pelea, marcando un antecedente fuerte para el fútbol africano y para su país.