Ecuador encara su último partido en el Grupo E del Mundial 2026 con una situación crítica: necesita imperiosamente una victoria ante Alemania para mantener viva su esperanza de avanzar a los 16avos de final. La “Tri” solo ha sumado un punto en dos partidos, tras perder con Costa de Marfil y empatar sin goles contra Curazao, lo que obliga al equipo a apostar por un resultado histórico frente a uno de los líderes del grupo.
Alemania llega a esta última fecha con una solidez notable: ganó sus dos encuentros previos, asegurando el primer puesto del grupo y la clasificación anticipada. El conjunto europeo ha exhibido un equilibrio entre defensa y ataque que lo posiciona como uno de los candidatos destacados del torneo, lo que complica sobremanera las opciones del equipo ecuatoriano.
Uno de los principales obstáculos para Ecuador ha sido la falta de gol. Hasta ahora, el equipo dirigido por Sebastián Beccacece no ha logrado anotar en el Mundial 2026. Esta sequía ofensiva se extiende por 180 minutos y representa el peor inicio en la historia mundialista de la selección. En sus participaciones anteriores, Ecuador siempre había marcado al menos un gol en los primeros dos partidos. Ni en Corea-Japón 2002, ni en Alemania 2006 —su mejor Mundial, donde accedió a octavos por primera vez— ni en Brasil 2014 o Qatar 2022, existió una ausencia absoluta de anotaciones en las primeras fechas.
Para que Ecuador avance, además de vencer a Alemania, deberá aguardar el resultado entre Costa de Marfil y Curazao. Si Curazao sorprende y derrota a Costa de Marfil, un triunfo ecuatoriano será suficiente para avanzar directamente. Sin embargo, si ambos equipos empatan, Ecuador podría necesitar más que solo la victoria, dependiendo de otros factores como la diferencia de goles.
El arquero de Curazao, Eloy Room, fue determinante en el empate sin goles frente a Ecuador, evitando la primera victoria de la “Tri” y otorgando un punto histórico al conjunto caribeño en su debut mundialista. La última fecha del grupo, por tanto, presenta un escenario cargado de presión y urgencia donde Ecuador debe demostrar un cambio radical tanto en defensa como en ataque para soñar con la siguiente fase.