La Cámara Federal de Buenos Aires resolvió avanzar en el juicio oral en ausencia de los ciudadanos iraníes y libaneses señalados como responsables del atentado a la AMIA, enfrentando la demora generada por la discusión sobre la constitucionalidad de la legislación que permite este tipo de procesos.
Esta decisión revoca una suspensión anterior que había dispuesto el juez federal Daniel Rafecas, quien esperaba una definición de la Cámara de Casación Penal respecto al cuestionamiento planteado por las defensas sobre la Ley 27.784, norma que habilita juicios sin la presencia física de los acusados prófugos. Los camaristas Mariano Llorens y Martín Irurzun entendieron que el trámite debe continuar para garantizar el avance del caso.
Los jueces destacaron que los imputados siguen en rebeldía y que la causa exige una respuesta urgente luego de más de tres décadas sin una condena. El magistrado Llorens enfatizó que el atentado contra la AMIA no es un delito común que se extinga con el tiempo y subrayó el compromiso estatal pendiente tras tantos años. Este posicionamiento busca superar las trabas procesales que han retrasado la justicia en uno de los casos más relevantes de la historia judicial argentina.
Previo a este fallo, el fiscal responsable del caso, Sebastián Basso, había solicitado el avance del expediente y pidió que se procesara a los acusados para que el juicio oral pueda realizarse. La validez del juicio en ausencia había sido confirmada con anterioridad tanto por Rafecas como por la Cámara Federal, aunque continúa bajo análisis en la Cámara de Casación Penal desde octubre de 2025.
Con la reciente resolución, la causa retoma impulso para encaminar el proceso judicial hacia una etapa decisiva, enfrentando la falta de respuesta de los acusados y el extenso tiempo transcurrido desde el ataque terrorista.