El proyecto que busca limitar los beneficios del régimen de zona fría en varias provincias, incluido parte del territorio bonaerense, enfrentó el cuestionamiento del gobernador Axel Kicillof, quien calificó la medida como un grave error con consecuencias sociales directas. Esta iniciativa, ya aprobada en la Cámara de Diputados, propone recortar los subsidios al consumo de gas natural, una decisión que podría incrementar considerablemente las tarifas para numerosos hogares durante los meses de invierno.
Kicillof advirtió que esta reforma podría perjudicar a familias que ya atraviesan dificultades económicas, poniendo en riesgo su calidad de vida. En una visita a Florencio Varela, sostuvo que la aprobación del proyecto equivalía a avalar un «uso de motosierra» sobre las tarifas, y anticipó que algunas de sus disposiciones podrían tener problemas legales, lo que abriría la puerta a impugnaciones judiciales.
El gobernador reclamó al Senado no convalidar una norma que traslada a los ciudadanos el costo de las políticas energéticas adoptadas por el Gobierno Nacional. Aseguró que mientras varios países adoptaron medidas para proteger a sus ciudadanos frente al aumento global del precio de combustibles y energía causado por conflictos internacionales, en Argentina se tomó la decisión opuesta. La eliminación o reducción del régimen de zona fría implica, para Kicillof, una fuerte transferencia del costo energético a los hogares, sumándose a los incrementos ya sufridos en nafta, gas y electricidad.