La elección de Ismail Elfath como árbitro principal para la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra generó una fuerte controversia en la prensa inglesa. La principal crítica surge porque Elfath, árbitro marroquí de 44 años, no dirige partidos en Marruecos ni en competiciones africanas, sino en la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, donde ha arbitrado en múltiples ocasiones a jugadores argentinos como Lionel Messi y Rodrigo De Paul.
Entre esas citas destacadas, Elfath condujo la final de la Leagues Cup que enfrentó al Inter Miami de Messi contra Nashville, encuentro en el que el argentino conquistó su primer título en el futbol estadounidense. Este vínculo previo con Messi ha despertado desconfianza en medios ingleses, que acusan al árbitro de favorecer al conjunto argentino en momentos clave del torneo.
El Daily Mail aseguró que la confirmación de Elfath como árbitro aumentó los temores sobre un posible favoritismo hacia Argentina en un duelo tan esperado como el que protagonizan argentinos e ingleses. El Mirror, por su parte, recordó las críticas que ya había recibido Elfath por permitir un juego considerado excesivamente brusco en partidos anteriores, destacando que su estilo beneficiaría más a Argentina, cuyo juego es catalogado como más “agresivo”, que a Inglaterra.
Por ejemplo, el portal 101 Greatest Goals reavivó cuestionamientos sobre decisiones arbitrales a favor de Argentina en el Mundial, como la falta de tarjeta roja para Messi tras una entrada fuerte contra Egipto y otras polémicas que, según el medio, terminaron favoreciendo a los argentinos de forma reiterada. Además, señalaron que el equipo dirigido por Messi, tras su incorporación al Inter Miami, suma un récord imbatible, lo que sumó méritos a la idea de un vínculo favorable entre el árbitro y el crack argentino.
En redes sociales, incluso cuentas satíricas destacaron que Inglaterra podría ser, según sus palabras, “robada” antes del inicio del partido. Este ruido mediático pone una presión extra sobre Elfath para demostrar imparcialidad en un juego que despierta pasiones y expectativas descomunales.
La trayectoria de Elfath en este Mundial incluye partidos como Países Bajos-Japón en fase de grupos y duelos de octavos de final como Brasil-Noruega y Uruguay-España, donde su arbitraje también fue objeto de análisis por permitir un estilo de juego que algunos califican de permisivo frente al roce intenso.