Argentina comenzó su camino en el Mundial 2026 con una victoria clara y sin sobresaltos, venciendo 3-0 a Argelia en Kansas City. La figura indiscutible del encuentro fue Lionel Messi, quien anotó los tres goles y mostró un nivel físico y técnico admirable, a pesar de tener 38 años y venir de una lesión reciente.
El partido tuvo un inicio frenético, con un gol anulado a Messi por fuera de juego y una respuesta similar por parte de Argelia. Sin embargo, la superioridad albiceleste se fue imponiendo paulatinamente, especialmente a partir de una jugada brillante gestada entre Rodrigo De Paul y Messi, que terminó en el primer gol a los pocos minutos del encuentro. La emoción del capitán quedó reflejada cuando, tras anotar, se secó las lágrimas en el rostro mientras festejaba.
Más allá del impacto de Messi, la selección argentina mostró solidez colectiva. De Paul fue clave en la generación de juego, formando sociedades productivas que aprovecharon las debilidades de un adversario que volvió a disputar un Mundial después de 12 años. En la segunda mitad, Messi capitalizó un rebote para el segundo tanto y selló su triplete con un zurdazo preciso que colocó a Argentina como líder del Grupo J.
Este triunfo representa el primer éxito sudamericano en la fase de grupos, luego de los resultados adversos y empates que sufrieron otras selecciones de la región. La Albiceleste se prepara ahora para su próximo desafío, que será contra Austria en Dallas, en un partido que definirá buena parte de la clasificación a la siguiente ronda. La combinación de talento individual, especialmente de Messi, y el trabajo colectivo coloca a Argentina como uno de los candidatos a repetir el título obtenido en Qatar 2022.